viernes, 3 de febrero de 2017

La vida es causa y consecuencia.

¿Qué es la vida? Y… Podría decir que es bastante complicada, porque uno no sabe porqué vino ni tampoco cómo se va a ir… No sé dónde estoy, no sé lo que quiero, no sé en dónde voy a terminar. ¡Tengo tantas dudas e inseguridades! Tengo miedo. De hecho, creo que la adolescencia se basa en eso, en las inseguridades que empezamos a tener porque somos chicos para algunas cosas y grandes para otras. No sabemos qué decisiones tomar, le tenemos terror al fracaso y a que las personas de nuestro alrededor no nos acepten. Es decir, la vida en la que se encuentran la mayoría de los adolescentes se basa en la aceptación de los demás. Estamos tan pendientes del qué dirán que no valoramos las cosas que tenemos hoy, ahora. Y al perderlas nos frustramos y empezamos a hacer la típica pregunta de “¿por qué a mí?”.
Creo que la vida es causa y consecuencia. Todo lo que hacemos tiene una razón, y automáticamente crea una consecuencia, ya sea a corto o a largo plazo, y puede ser tanto negativa como positiva. Sin embargo, las cosas malas que nos suceden no son problemas, son retos. Retos que nos ayudan a crecer, a madurar, a comprender, a ser mejor persona.
Todo tiene solución. De todo podemos salir. En serio. En la vida no existe una sola oportunidad, si nos caemos nos podemos levantar y volver a empezar. Puede quien creé que puede. Como dije, de todo podemos volver a empezar.
Menos de la vida.
Porque es una sola, y si termina ya no hay marcha atrás.
Entonces… ¿Qué es la vida?
Ah, sí. Es como un juego de cartas que solo podemos jugar una vez. Las cartas nos tocan al azar, ojo, pero nosotros decidimos cómo usarlas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario