sábado, 17 de diciembre de 2016

Dejá el celular y viví.

Es corto lo que te quiero decir hoy, te juro. Y espero que te deje pensando.
Dejá el celular por un día entero y vas a ver lo lindo que es el sol cuando brilla y lo bien que te ves vos observándolo, no necesariamente para una foto casual en Instagram. Ah, ya que estamos hablando de las redes sociales… Nooo, no te dejó de seguir él, no, escuchame. Sos más linda sin tantos filtros. Creeme, no te miento. No necesitás PicsArt y PhotoShop para ser hermosa. Ya lo sos, mirate.
Si está lloviendo y querés postear una foto, ¡posteala! Ya sé que todos hacen la foto de las gotitas en la ventana, pero vos no sos todos. Vos sos vos. Si estás revolviendo la caja de recuerdos y encontraste una imagen hermosa de tu niñez, no esperes a que sea jueves para poder subirla con el hashtag “TBT”. No, no vas a perder seguidores por eso, creeme también. 
Dejá el celular por un ratito, un ratito nada más, y recordale a tus viejos cuánto los querés y lo importantes que son para vos. Deciles gracias, gracias de corazón, con el abrazo que les debés de hace cinco meses. Felicitala a tu vieja por las buenas milanesas que preparó y aplaudilo a tu papá porque quiso lavar los platos.
Dejá el celular y escuchá a tu amiga cuando te habla. Sí, ya sé que te contó la historia más de tres veces, pero ella te necesita, quiere que la contengas, no que la aconsejes y que le digas “ya se te va a pasar”, porque vos y yo sabemos que no es así. Quiere que la mires a los ojos, que le digas “acá estoy yo, llorá en mi hombro”, que la abraces y la llenes de amor. No quiere que se saquen una foto juntas para que todos sepan lo inseparables que son, ¡no! ¡MIMALA!
Dejá el celular y encará a Agustín de una. ¿Emojis? ¿Indirectas? ¿Mensajitos provocativos? ¡Nena, haceme el favor de llamarlo y decirle “te quiero ver”! ¡De ir hasta su casa y proponerle pasar la tarde juntos! ¿Qué vas a perder? Y no me digas que “la dignidad”, porque lejos estás de eso. ¿Tan mal visto está hoy en día demostrarle amor a la persona que querés? Nena, no sabés cuánto va a durar todo esto, no sabés cuándo te vas a ir ni cuándo les va a tocar separarse. Aprovechalo, besalo, abrazalo bien fuerte. Hagan el amor, sáquense fotos para tener de recuerdo, escribile algo en la pared de su habitación. Apretalo, decile cosas lindas en su oído y hacele un regalo. ¿Que le parece demasiado pronto? ¿Entonces cuándo va a ser el momento? Es hoy, nena, es hoy.
Dejá el celular y contale a tu abuela todas las cosas que te pasaron estos meses, que seguro porque está media sorda y no entiende a la nueva generación, no le detallás demasiado. Ella se hace un tiempo para cocinarte, para preguntarte si estás bien, para hacerte tu postre preferido y para ir a comprarte dulces. ¿En serio no podés hacerte un tiempito para comentarle sobre tu nuevo amor y la gran relación que estás teniendo con tus amigas? No te creo. Nada.
Dejá el celular y mirá sin pausas la película que tanto te gusta. Sí, ya sé que te habló Agustín, pero, ¿acaso no puede esperar? ¡Claro que puede! No va a dejar de quererte porque le digas “Che, bancame que estoy viendo una peli hermosa. Después te hablo”, eh. No, para nada. Te va a entender y hasta quizá te diga “¿Puedo ir a verla con vos?”. Y si se te “escapa” por eso, Agustín es un gil. ¿Viste qué simple es? Dale, él puede esperar. Agarrá los tres chocolates que estás guardando hace un año porque no querés engordar, hacete pochoclos, o simplemente sentate en tu sillón con una frazadita cerca y disfrutá. Que ni una llamada, ni un mensaje, ni una notificación de Facebook te interrumpan tu escena preferida. 
Y que ni un celular, ni una computadora, ni una tablet, ni un mp5, ni ninguna red social te interrumpan tu vida. Ya sé que querés postear cada momento lindo que te pasa, que te querés descargar tuiteando a full, que tenés que decirle feliz cumpleaños a Flor. 
El momento lindo, guardalo en tu mente, porque dentro de tres años… la única que se va a acordar de eso sos vos, no el primo del mejor amigo de tu amigo que solo lo conocés por Facebook. 
Si estás triste, llamá a tu amigx de confianza, hablá con tu viejx, largá tus cosas con tu hermanx, ¡pero tus seguidores no quieren saber qué tan triste estás hoy, nena!
Y si tenés que decirle feliz cumpleaños a Flor por una red social… dejame decirte que estás haciendo todo mal. Andá hasta su casa con el mejor abrazo de regalo, mandale un súper desayuno, llamala y hacela llorar de felicidad, pero no dependas de internet...
Dejá el celular y viví.
Por favor.
-Luli.

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