miércoles, 8 de junio de 2016

Llegaste.

Dicen que las mejores cosas llegan cuando menos las esperás, y así pasó con vos. Sin buscarte, llegaste en el momento en el que más te necesitaba, en el momento en el cual estaba harta de amores baratos, pasajeros, en el momento en el que creía que todos eran iguales, que nadie te tomaba en serio, en el momento en el cual no quería conocer a nadie más, porque me había resignado a creer en el amor.
Llegaste cuando más sola me sentía, cuando nadie lograba comprenderme, cuando lo único que quería era desaparecer de este mundo, cuando sentía que no encajaba en ninguna parte, cuando ya no sabía qué hacer para dejar de sentirme vacía.
Llegaste y todo cambió, le diste un giro a mi vida, uniste mis pedazos rotos, mis días dejaron de ser grises y los llenaste de colores, llegaste sin importarte el caos que era mi vida, llegaste cuando la soledad se había dispuesto a quedarse. 
Llegaste cuando todo parecía no tener rumbo, cuando creía que todo estaba perdido, cuando no veía la salida en ningún lado. Llegaste y nos encontramos, sin siquiera estar buscándonos, llegaste para guiarme, para ser mi sostén, para cubrir los vacíos, para hacerme ver que todo no es tan malo como parece. Llegaste para cambiar esta rutina monótona, llegaste para salvarme.
No sé si fue casualidad o destino, pero llegaste, y ojalá que sea para quedarte.

-Sofi.

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