lunes, 25 de enero de 2016

Improvisando mi adolescencia - Capítulo 3.

Me desperté a las diez, no me preguntes por qué tan temprano. Desayuné un licuado de banana, aunque lo que menos tengo es hambre. Cuando fui a la cocina no había nadie, pero mis papás dejaron una notita que decía “Chicos, nos fuimos a comprar. Si no volvemos para la una, pidan delivery, tienen plata arriba de la heladera”, cuestión que todavía no volvieron y son las dos.
Bueno, ahora vayamos a lo importante, yo sé que estás muy intrigado por que escriba la noche de ayer en tus hojas, ¿no? Comencemos: mis abuelos no se fueron hasta las doce y media, hablamos de todo un poco y lo mejor fue que mi postre les fascinó. 
Alrededor de las once, las chicas empezaron a hablar en el grupo de WhatsApp para ver qué comprar para la previa, para saber quiénes iban, para ver quién se encargaba de la música, blablablá. Yo leí todo pero no respondí más que un “en una hora y media caigo. Llevo Gancia y me encargo de la música”, como siempre. Cuando en la mesa empezaron a hablar de política fui a mi habitación a cambiarme y a guardar mi maquillaje en una cartera, hasta que alguien golpeó mi puerta.

    —Pase. —Dije mientras buscaba zapatos.

  —Sopermi, negra. —Ah, Nico, pensé. —¿Qué andabas haciendo? —Y se sentó en mi cama.

   —Me estaba por cambiar, tengo previa en una hora, te dije hoy. —Saqué el mono del placard y me paré cruzada de brazos, esperando que se vaya o algo. —¿Necesitás algo?

  —Ya sé que tenés previa, yo también. Sólo quería decirte que mis amigos quieren ir a esa joda, así que probablemente nos veamos. —E hizo su sonrisa traviesa, advirtiéndome con la mirada que tenga cuidado con todo y todos.


Cuando se fue de mi cuarto, empecé a cambiarme, me puse mi collar plateado y unos aritos chiquitos más mis anillos. Fui al baño a cepillarme los dientes y de paso me puse el rímel de mamá. Volví a mi guarida, como le digo yo, busqué mi cartera y algo de plata. Antes de irme le escribí a Jo.

Julia: Hola mi amor, q hacés? Te fue bien en el entrenamiento? Yo salgo con las chicas a la joda del club de vóley, avisame si querés ir, hacemos previa en lo de Pau con todo el grupo! Te amo
Jo: Justo estaba x escribirte, gordaaa! Me fue bastante bien, estaba medio colgado pero nada importante. Llegué re cansado, seguro no salgo, pero si pinta algo con los chicos caemos ahí, yo t aviso. Mañana vení a casa, Emma quiere verte. T amo
Julia: Dale, avisame. Yo tbn quiero verla, la súper extraño

Emma, mi chiquita. Es la hermana de Joaquín, tiene siete años y nos llevamos excelente. Para su cumpleaños sus papás le regalaron una muñeca divina, ella la re quería, y le puso Julia en mi honor, ja.

Después de haberme escrito con mi novio fui a buscar a mi papá al comedor para que me dé el Gancia que le había pedido que comprara y para que me lleve a lo de Pau. Mis abuelos se estaban yendo, así que me quisieron alcanzar, y mi nona me dio plata “por si acaso”. Saludé a mis viejos y a Nico y nos fuimos.

  —Y contame, mi sol, ¿qué hacen en esas famosas previas? —Me preguntó mi abuelo mientras íbamos en el auto camino a lo de mi amiga.

No pude evitar reírme y apoyé mi mano sobre su hombro, como una caricia. Me miró por el espejo retrovisor y me sonrió. Amo sus arrugas, por cierto.

   —La verdad que de todo. Escuchamos música, tomamos, las chicas nos preparamos, charlamos. —Traté de pasar por alto el “tomamos”, pero no lo logré.

   —¿Y qué toman? —Mi abuela lo miró soltando carcajadas, las cuales también amo. —Bueno, sí, fue una pregunta media absurda. —Admitió con una sonrisa.

   —Ju, amor, —ella se dio vuelta mirándome con confianza— cuidate, ¿sabés? Yo sé que ya estás grande y sos muy madura, pero en serio, nunca se sabe. —Hizo una pausa y me sonrió. —Salí todo lo que quieras, como dice tu madre, pero no dejes de cuidarte. —Me acerqué a ella y le acaricié las manos. 

Llegamos a lo de Pau y la música se escuchaba desde el auto, Ginza de J. Balvin sonaba a todo lo que daba. Les agradecí a mis abuelos no sólo por el trayecto sino también por sus palabras. Agarré mi cartera, el Gancia y bajé.


Entré y saludé a todos con un “hola” general. Dejé la bebida en la mesa y me agarré un vaso para preparármela. Pau me pidió mi pen drive para que haya más música, y antes de irse a ponerlo en la computadora me pidió que integre a dos amigos de ella. Los ubiqué rápidamente con la mirada, eran los únicos que no conocía, así que preparé tres Gancia con Sprite y me acerqué a hacer social.

   —Hola, chicos. Soy Julia —dije con una sonrisa—, amiga de Paula. ¿Quieren? —Y les ofrecí los vasos.

 Me los aceptaron y pude agarrar el mío que había quedado sobre la mesa.

   —Yo soy Abril, compañera de vóley de Pau. —Parecía simpática. —Él es Agustín, mi primo. —Y él sonrió.

  —Un gusto conocerlos —dije. Hice una pausa para tomar. —Yo voy al colegio con…—Paula se acercó a hacernos compañía—, con ella.

Habremos estado alrededor de dos horas charlando entre los cuatro, hasta que decidimos ir al salón. Tres de los presentes, incluyendo a mi amiga, tenían auto. Por suerte todos fuimos muy cómodos.


Una vez allá, nos empezamos a separar por grupos, obvio. Yo estaba con Luz, Pau y Bruno. Fiorella no quiso ir ¡por mirar una serie! OK. Comenzaba a sonar El taxi cuando alguien me tocó el hombro. Dejé a mis amigos de lado y me di vuelta.

   —¡Ay, qué susto! —Grité. —¿Querés bailar con nosotros?

  —No, no me gusta este tema. —Mantenía sus ojos en los míos.

Incómodo. Sonreí y me puse un par de mechones de cabello detrás de las orejas.

   —Julia, ¿no? —Me pregunta.
   —Así es, ¡y vos Agustín! —Reímos.

2 comentarios:

  1. Quiero saber que pasa después, me muerooooooooo��

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  2. Nesito que me enseñes como usar esto, tus blogs son hermosos segui asi :)

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