jueves, 29 de octubre de 2015

Ilusa.

¿Cómo pude llegar a pensar que algún día iba a estar con vos? Si me ignorás completamente, ni me mirás.
Estás enganchado con otra, le dedicás tweets a ella... Qué ilusa fui.
Siempre tenía la esperanza de que algún día íbamos a estar juntos, de que en el fondo yo a vos te gustaba un poco, pero no es así.
Yo para vos soy una más, no te gusto, ¡no te importo! Y juro que duele tanto ver eso, ver como vos para mí sos todo y yo para vos no soy nada.
Vivo pendiente de vos, vivo pensando en vos, haciéndome la cabeza todo el tiempo, llorando noches enteras mientras que vos vivís pendiente de esa mina, ¿Y sabés cómo me duele ver eso? Porque yo por vos doy hasta lo que no tengo.
Me encantaría poder estar con vos y hacerte feliz, porque sos lo que más me importa, lo que más quiero ¿sabés? Pero no te intereso en lo más mínimo..
Juro que trato de olvidarte, de pensar en tus ''defectos'' aunque para mí no lo son, pero siempre de una u otra manera aparecés en mi mente, es algo más fuerte que yo.
Sos tan lindo, tan... perfecto, me gusta todo de vos. No te cambiaría nada. Te veo y me quedo paralizada, no puedo dejar de mirarte. Amo el tono de tu voz, tu sonrisa, tus ojos, tu mirada, tu histeria, tus locuras, tu manera de caminar, tus gestos, ¡todo de vos me vuelve loca! Me encantaría abrazarte, besarte, sentirte, y decirte todo lo que siento, lo que me provocás, pero no puedo. Sos eso que tanto quiero pero no tengo.

-Sofi.

lunes, 26 de octubre de 2015

Hechos de amor.

Yo, por ser una persona bastante fría, cuando demuestro amor, la gente se sorprende. Pero no de una mala forma, al contrario: es una sorpresa grata, que da gusto recibir.
No me podés pedir que todos los días te de un abrazo o que me ponga en versión tierna porque no me sale, aunque me esfuerce. Aunque sí creo que todos los días puedo demostrarte cariño con otros hechos de amor.
Que te dedique una sonrisa sincera, es un hecho de amor.
Que te mande un mensaje con alguna "excusa" para hablar, es un hecho de amor.
Que te escuche cuando lo necesitás, es un hecho de amor.
Que te haga reír (y si es a carcajadas, mejor) es un hecho de amor.
Que te dedique una canción, es un hecho de amor.
Que te mire con dulzura, es un hecho de amor.
Que te transmita confianza, es un hecho de amor.
Que indirectamente te diga "te quiero" (porque de forma directa me cuesta bastante), es un hecho de amor.
Ya el tenerte en mi vida, el no permitir que te vayas, el seguir remando nuestra relación es un gran y verdadero hecho de amor.
Y si me conocés... sabés que te adoro, que te valoro, que me importás mucho muchísimo. Lo demuestro a mi manera, con mi frialdad que tanto me identifica.

-Luli.

martes, 20 de octubre de 2015

Te quiero y no sabés cuánto.

Te quiero para mirar películas de terror y acurrucarme en tu pecho así me cuidás de los demonios de ficción. Te quiero para cocinar cosas juntos (y si son dulces, mucho mejor. Especialmente esa que tenemos pendiente). Te quiero para despertarme con un "buenos días" que me alegre la mañana y con un "buenas noches" que me haga terminarla aún mejor. Te quiero para bailar agarrados de la mano y, también, para cantar un buen rock juntos (nosotros ya sabemos cuál). Te quiero para que vengas a mi casa como si fuera tuya. Te quiero para sacarnos miles de fotos, en todos los estados de ánimos posibles. Te quiero para que, con un abrazo, juntes todas mis tristezas. Te quiero para salir a caminar por una plaza a mirar el sol y, de noche, a mirar las estrellas. Te quiero para conversar profundamente, para hablar de cosas que nunca hablé con alguien.
Te quiero para tantas, incontables cosas, que se me hace difícil seguir. Pero, principalmente, te quiero para aprender. Te quiero para aprender a confiar, te quiero para aprender a ser yo misma sin ningún tipo de miedo, sabiendo que no me juzgarías. Te quiero para aprender a querer.
Y si no llegamos a cumplir todo esto (y más), voy a estar feliz igual... porque sé que lo intentamos, porque sé que lo sabés y porque sé que te quiero. A mi manera, como puedo, como me sale, pero queriéndote en fin.

-Luli.

sábado, 17 de octubre de 2015

¿Qué nos pasó?

Sí, esa es la pregunta.. ¿Qué fue lo que nos pasó? o mejor dicho: ¿Qué fue lo que te pasó? Pasamos de estar sumamente bien a que de un día para otro te alejes completamente de mí, me dejaste la cabeza llena de preguntas que aún todavía no logro descifrar.. ¿Te cansaste de mí? ¿Encontraste a alguien mejor? ¿Te aburriste de lo nuestro? ¿Te diste cuenta que te seguían pasando cosas con ella? entre tantas otras que cada día siguen dando vueltas en mi cabeza. 
¿Dónde quedaron todas las palabras y promesas que me hacías? ¿Dónde quedó el ''siempre juntos'', ''sin vos no soy nada'', ''no quiero perderte nunca''? ¿Dónde? Es tan feo tener tantas preguntas y tan pocas respuestas, me dejaste llena de incógnitas. 
Siento una mezcla de bronca, tristeza y decepción, nunca creí que todo iba a terminar así, y mucho menos de esa manera, sin dar ninguna explicación.. Porque nos dijimos muchas veces adiós, pero siempre lo volvíamos a intentar, así que despedirnos significaba reinventar un nuevo encuentro, pero esta vez parece que no fue así, esta vez fue definitivo.
Dejaste una huella muy grande en mí, esté con quién esté siempre te voy a recordar.. Y ojalá algún día volvamos a coincidir, sólo eso.  
-Sofi.

domingo, 4 de octubre de 2015

Miradas.

La mirada es el reflejo del alma, por sí solas expresan absolutamente todo lo que callamos, lo que sentimos, lo que no nos animamos a decir, la mirada nos delata. 
Podemos decir que estamos bien, que no nos pasa nada, pero si alguien nos mira fijamente a los ojos se dará cuenta que mentimos, que tenemos una mirada perdida, una mirada triste, una mirada vacía. Incluso cuando nos gusta alguien la mirada lo dice todo, esa manera en la cuál miramos a esa persona es única, no hacen falta palabras, no podemos mirar a otra persona de la misma manera que miramos a ESA persona, es algo inevitable, algo que no podemos manejar. Con sólo un intercambio de miradas nos damos cuenta de lo que esa persona siente por nosotros.
También están esas miradas telepáticas, esas miradas con las cuáles no es necesario hablar porque ya nos damos cuenta qué es lo que piensa, le pasa o siente esa persona. 
Por algo está la famosa frase: ''una mirada dice más que mil palabras'', porque realmente es así.
Justamente por eso pienso que hay que mirarse más a los ojos, prestarle más atención a ellos, porque la mirada grita lo que el corazón calla. 




-Sofi.

jueves, 1 de octubre de 2015

Superación fallida.

A todas nos ha pasado que la persona que nos gustaba o de la cuál estábamos enamoradas hizo o dijo algo que nos cayó súper mal y ahí es cuando ocurre toda una revolución por nuestra cabeza e intentamos hacer todo lo posible para tratar de no sentir más nada por ese alguien. Entonces... Qué hacemos? Lo eliminamos de todo tipo de red social, tratamos de evitar los lugares dónde sabemos que él concurre, nos ponemos a pensar en todo lo malo que hizo, lo hijo de puta que es y le juramos y garantizamos a nuestras amigas que sí, que lo estamos 'superando', y lo vamos a olvidar completamente.. Obviamente ellas no nos creen y a nosotras nos da más bronca, por supuesto.
¿Pero después qué pasa? Al pasar unos días y cuando nuestro enojo o tristeza disminuye un poco nos encontramos escuchando una canción y sin darnos cuenta estábamos pensando en él, parás el reproductor enseguida y agarras la notebook para distraer tus pensamientos hacia él, después de estar un tiempo ahí otra vez él aparece en tu cabeza y obviamente te morís de ganas de stalkearlo, saber qué hizo en estos días, qué está haciendo ahora y demás.. Sabes que NO lo tenes que hacer pero la tentación te gana, entonces te consolas diciendo: 'sólo lo voy a stalkear un segundo y nada más, no pasa nada', al ingresar a su cuenta de twitter te pones a leer absolutamente todo lo que no habías leído, entrás a las cuentas de las chicas con las cuáles se estuvo hablando y obviamente las stalkeas terriblemente. Pensamientos como: '¿Y esta putita quién es? '¿Y esta idiota por qué le comenta todo?' surgen en tu cabeza, y casi sin darte cuenta terminaste en el twitter de la mejor amiga de la amiga de una de las chicas con las cuáles él se hablaba, en ese instante cerrás todo, el sentimiento de ira y tristeza se apodera otra vez de tu cuerpo. ¿Entonces qué haces? Decídis llamar a una de tus amigas y decirle de ir a dar una vuelta, como para despejarte y no estar pensando en él.. Al ir caminando y charlando miras hacia un costado y ves un cartel con SU nombre, en tu cabeza decís 'no puede ser' y haces de cuenta que no viste nada, seguís caminando y unas cuadras más adelante ves a un amigo de él, nuevamente haces de cuenta que no pasó nada y seguís tu rumbo, en un momento a tu amiga no se le ocurre mejor idea que preguntarte por él, y ahí es el momento donde colapsas, 'no quiero ni que me lo nombres' le decís, y en tu cabeza no podes creer como mágicamente cosas relacionadas a él aparecen en todos lados, sentís que el universo una vez más está conspirando en tu contra, porque vos haces todo lo posible para superarlo pero no, algo siempre tiene que pasar. Ya de mal humor le decís a tu amiga que querés volverte a tu casa, que estás cansada, así que deciden volver, por suerte lograste dejar de pensar en él al menos por un rato, venís hablando muy entretenidamente con tu amiga de cualquier cosa y en ese preciso momento al mirar hacia delante tu corazón empieza a latir más rápido de lo normal, crees que ese chico que viste es ÉL y te querés morir, pero no, te diste cuenta que no era(por suerte), seguís hablando con tu amiga y en el momento menos pensado te lo cruzas, SÍ, a ÉL. Al verlo te pones híper nerviosa, y sentís como tu mundo se va paralizando poco a poco cuando cruzan miradas, obviamente le quitas la mirada y te das cuenta que estás sonriendo, tu amiga comienza a reírse de tu mala suerte y ahí llega el momento en el cuál le decís a ella: '¿Sabes qué? No, no lo superé un carajo' en el fondo lo sabías, sólo que en todo este tiempo estabas tratando de convencerte a vos misma que sí. 
Los sentimientos no se pueden controlar ni mucho menos forzar, es nuestro corazón el que manda, no nosotros. 


-Sofi.