martes, 29 de diciembre de 2015

Me preocupa.

Me preocupa la gente que no se arriesga por miedo a perder
Me preocupa la gente que no viaja por miedo a que no le guste el destino
Me preocupa la gente que no se tatúa por miedo a que le quede mal
Me preocupa la gente que no confía por miedo a sufrir
Me preocupa la gente que no hace lo que le gusta por miedo al que dirán
Me preocupa la gente que no expresa lo que le pasa por miedo al rechazo
Me preocupa la gente que no se anima a hablarle a alguien por miedo a que no le agrade la respuesta del otro
Me preocupa la gente que no besa por vergüenza a hacerlo mal
Me preocupa la gente que no se viste como quiere por miedo a que los demás lo tilden como ridículo
Me preocupa la gente que demuestra ser alguien que no es por miedo a no encajar
Sin darse cuenta que lo único que hacen es vivir para que cuando les llegue el final, se den cuenta que no vivieron, sólo por miedo.

-Sofi.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Mirarte.

Podría pasar horas mirándote sin cansarme, y lo digo en el sentido literal.. Sos tan perfecto ante mis ojos, no hay nada de vos que me disguste, no te cambiaría absolutamente nada, para mí sos de otro planeta, porque nunca nadie logró ese efecto que vos provocás en mí.
Me la pasaría mirando tus gestos, tus ojos, tu mirada, los hoyuelos que se te dibujan cuando sonreís, tus manos, tus brazos, tu pelo, tu cuello, tu boca.. (que de hecho
me vuelve loca) tu forma de caminar, tu manera de hablar, me gusta ver tu boca cuando pronuncias mi nombre, me gusta verme reflejada en tus ojos, me gusta que me mires de esa manera que sólo vos lo haces, ese escalofrío que siento cuando veo que me estás mirando realmente es único.
Pero más que nada me gusta mirarte cuando estás distraído, cuando no sabés que te estoy mirando, cuando estás concentrado en otra cosa porque creo que es cuando mejor te ves, porque estás siendo 100% vos y eso para mí, es lo que más me gusta. Porque cuando te miro, me resulta inevitable no sonreír
-Sofi.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Benjamín y Vera (¿amistad hombre-mujer?).

Vera seria, fría, distante, poco demostrativa, hasta que entraba en confianza, claro.
Benja estilo hippie, colgado, fan de las cosas “sin compromisos”, hasta que se enganchaba, claro.
Ambos con diferentes grupos de amigos, no salían a los mismos lugares, no pensaban muy parecido (lo cual lo hacía mil veces más interesante). Pero si había algo que compartían, aparte del colegio, era la pasión hacia el arte. Él, músico, guitarrista excepcional. Ella, bailarina, amante del teatro y, por qué no, “cantante”.

Gran combinación que pudo haber sido pero el miedo le ganó.

Se conocieron en el 2012, con tan sólo doce años. En el 2013 comenzaron las simples conversaciones por Facebook, una relación de compañeros de curso, nada de otro mundo. Pero poco a poco empezaron a hablar más y más seguido, al punto de que si no podían escribirse por la red social continuaban la conversación por mensajes de texto. Ella ya empezaba a sentirse atraída por él, pero no siguió avanzando por dos razones (o, mejor dicho, dos personas): una de sus mejores amigas a la cual le gustaba este guitarrista y uno de los mejores amigos de Benja, con el que Vera se veía casualmente (y no vamos a entrar en esta historia que es aparte y extremadamente extensa). Hasta que llegó la noche en la que ella, chateando con él y con la amiga mencionada antes, decidió arriesgarse y confesarle a su amiga lo que estaba pasando con él. Es decir, teóricamente aún no había sucedido nada como besos o al menos encuentros, pero pasar de hablar unas horitas por día a estar todo el tiempo escribiéndose… había una gran diferencia. Y su amiga tenía que saberlo, Vera estaba segura de que estaba perdiendo una amistad pero peor sería mentirle.

Sin embargo, esto no pasó. Mía, la amiga de Vera, ya lo presentía o al menos es lo que recuerdo. Se lo tomó muy bien, por suerte, porque gracias a ella la historia sigue en un “Continuará…”. Una vez que Mía le dio el “ok”, Vera empezó con sus chamuyos (básicos, en ese entonces) e histeriqueos para saber qué recibiría del otro lado. Como se lo esperaba, a él también le parecía linda y tenía ganas de seguir conociéndola, pero, con trece años, no iban a llegar demasiado lejos. Además, Tomás, el amigo de Benja chapante de Vera, seguía estando en el medio, y ambos lo sabían, aunque cuando hablaban parecía no existir nadie más.

Hasta que llegó el tan esperado 27 de noviembre del 2013 donde, después de millones de idas y vueltas, se juntaron al salir del colegio. Tanto Benja como Vera estaban nerviosos y a la vez ansiosos, luego de hablar durante alrededor de un año lleno de acercamientos, provocaciones e indirectas, iban a verse y solos. Él esperó que ella salga de la última clase y, tímidos, caminaron juntos hasta una plazoleta. Allí hablaron, se rieron mucho y, al fin, se besaron. Al menos para Vera, no fue un beso más, porque ese beso había estado esperándolo hacía más de medio año. Por ese beso estaba poniendo en juego la relación con Tomás, ¿y qué? A Benja tampoco pareció importarle.

Así estuvieron durante una semana, viéndose, hablando constantemente. Pero, claro, ¿qué iba a esperar Vera de Benja? ¿Una relación más seria? ¿Un “te quiero”? No, nada de eso. Simplemente llegó el día en el que él decidió que lo mejor era continuar como amigos, como si nada hubiese pasado, como si ella no se hubiese arriesgado, en cierto modo, por él. Pero las decisiones se respetan, y eso hizo Vera, si no estaba enganchada ni nada similar. Aceptó que había sido un touch and go y listo, no esperaba mucho más de alguien tan particular como él.

Ahora… ¿Amigos después de casi un año lleno de chamuyos? ¿Amigos después de haber estado? ¿Amigos sabiendo que todavía había ganas? (Discúlpenme, pero esta historia comprobó mi teoría de que la amistad entre el hombre y la mujer no existe). ¿Quieren saber cuánto duró esta “amistad”? No vale reírse: dos meses. Sí, ¡dos meses! En febrero del 2014 Vera decidió tomar la iniciativa, para variar, y le habló con una excusa. Eso provocó un cambio de ánimo en ella, porque lo extrañaba, así que al notar interés por parte de Benja empezó a remar la conversación. Otra vez, hablar todos los días, sólo que ahora tenían el famoso WhatsApp. Y así volvieron a lo de antes, sin besos ni demostraciones de afecto, con sentarse juntos en las clases y hablar todo el tiempo les alcanzaba… O eso creían. Porque, después de un año, llegó el 2015.

Uno con quince años no piensa de la misma forma que cuando tenía trece y, claramente, tampoco tiene las mismas intenciones, lo cual era bastante bueno ya que las cosas podían quedar claras y ser habladas con precisión. Las ganas acumuladas se notaban a simple vista, prácticamente todo el curso ya sabía que algo (sin saber bien qué) estaba pasando entre ellos. Y ella siempre se preguntaba “¿qué pensará la gente cuando nos ve juntos? Parece que no tenemos nada en común, y si es así están confundidos”, porque con el paso de los años compartían cada vez más cosas o gustos.

Una tarde de noviembre (sí, luego de dos años de sus primeros y últimos besos juntos) se juntaron en la casa de Benja para hacer un trabajo, aunque de más está decir que apenas Vera tocó la puerta, los dos se llenaron de nervios como en el primer encuentro con trece años. Ya tenían en claro que algo iba a pasar durante el día, al menos un chape. Y así fue, pero con más intensidad que hacía dos años, obviamente. Estuvieron toda la tarde de esta manera, un rato trabajando, otro rato escuchando música mientras descubrían bandas nuevas, otro rato a los besos, otro rato hablando de la vida, otro rato fumando un pucho, otro rato jugando con los perros.

Un mes después de ese encuentro se vieron de vuelta, pero sin excusas de por medio. Se querían ver y punto. Benja fue a la casa de Vera, la cual estaba sola, y pasó lo que ambos tanto deseaban: sacarse las ganas pero de verdad, teniendo relaciones. Luego de eso, ella empezó a pensar cada vez más y más en él, y hasta el día de hoy lo sigue haciendo. Se sintió especial, cuidada, querida, y espera que él se haya sentido igual. Unos días después de verse, Vera le habló para aclarar las cosas, para que todo siga igual… aunque en el fondo se esté muriendo por decirle “creo que me pasa algo con vos”. El miedo le gana. ¿Y Benja? Benja, aunque no quiera admitirlo, la quiere. O la aprecia. Pero suele demostrárselo, y eso a Vera la compra muchísimo. A él, el miedo también le gana, supongo.

Por lo tanto acá me tienen, escribiendo una historia de amor casual que empezó hace casi tres años y aún continúa. Y déjenme decirles que parece tener para rato… Si ninguno vence el miedo, va a tener para años.



Continuará…

-Luli.

martes, 15 de diciembre de 2015

Él.

Cuando me toca hablar de él sinceramente no sé por donde empezar, me resulta difícil describir lo que me pasa. Pero voy a hacer el intento. 
Él fue la persona que más amo y más amé en mi vida, mi único y último amor, sé que por más que pasen años y años lo voy a seguir recordando como el primer día, voy a seguir recordando esos ojos cafés que se achinaban cuando te reías que me volvían loca, esa sonrisa que me hacia olvidar de todo, esa manera de ser tan única que tenías, pero lo voy a recordar con una mezcla entre nostalgia, felicidad y tristeza. ¿Por qué tristeza? Porque se fue de mi vida, no sé exactamente cómo ni porqué pero se fue.. y a partir de ese día algo en mí murió, nunca pude volver a ser esa chica que era antes, algo en mí se apagó, es como si me hubieran sacado una parte de mí. Creí que al pasar el tiempo iba a poder recuperarme, pero no, siempre estás en todas partes aunque en realidad no estés en ninguna. Me parece verte todo el tiempo, relaciono todo con vos, cierro los ojos y ahí estás.. tus recuerdos inundan mi cabeza, y cada vez que pienso en vos me es inevitable no llorar, porque te extraño, te necesito, daría lo que sea por un último abrazo, un último beso.. Sos lo que más quise en mi vida y ese lugar no te lo va a quitar nadie. Algo de vos quedó tatuado en mí y no se va a borrar nunca. Sólo espero que el destino algún día nos haga coincidir, sólo eso. Hasta siempre, mi gran amor. 
-Sofi.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Diciembre.

El mes más lindo, el más triste o simplemente otro mes para muchos.. Cuando llega esta época siempre hacemos un balance sobre lo que nos pasó durante todo el año, empezamos a recordar aquellos momentos que hasta teníamos un poco olvidados, nos ponemos a pensar en las personas que se fueron y las que conocimos durante todo el transcurso del año. Para muchos es un mes lindo ¿Por qué? Porque ya se termina el año, por ende empieza un nuevo ciclo con nuevas experiencias, comienzan las tan deseadas vacaciones, se va todo lo malo que nos pasó durante el año, y nos enfocamos en lo que vendrá y ponemos expectativas en eso.
Y para otros puede que este mes no sea muy agradable.. ¿Por qué motivo? Porque sabemos que todo lo bueno que vivimos durante este año jamás lo vamos a volver a repetir, va a quedar como un recuerdo más, nos agarra una especie de nostalgia al recordar por todo lo que pasamos por ende no tenemos ganas de que se termine, queremos que todo lo lindo que nos pasó forme parte
de este año, no 'del año pasado'.
En fin, creo que cada año trae cosas buenas y cosas malas y siempre nos dejan un aprendizaje estas últimas, algunas personas fueron estrellas fugaces que sólo llegaron a nuestra vida para hacernos más fuertes, más duros o más felices y se van, dejándonos muchas enseñanzas.
No nos quedemos con lo malo, ni tampoco nos pongamos mal por lo bueno, recórdemoslo con una sonrisa y miremos hacia delante que nos esperan un millón de oportunidades y experiencias nuevas que van a hacer que nuestro próximo año sea inolvidable. 
-Sofi.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Amiga desagradecida.

"Eu, necesito un consejo."
"Podés venir a casa que tengo que contarte algo?"
"Ayudame, no sé qué hacer."
"Me prestás ropa?"
"Salgamos a hacer algo."
"Puedo ir a tu casa? No aguanto más estar acá."

Sí, sin agradecerme. Sí, sin preguntarme cómo estoy yo. Sí, me pasan mil cosas pero no te das cuenta.
Y sí, estoy hablando de vos, amiga.
Decime cuántas veces fui a tu casa sólo para escucharte hablar a vos, para que cuando yo diga "ay, no sabés lo que pasó hoy" vos saltes con tu "ah, ¡eso!" y empieces con otra historia. Sobre vos, por supuesto. 
Decime cuántas veces te escuché hablar sobre los mambos de tus viejos, sobre el pibe que te gusta y tiene novia, sobre tus quilombos con el colegio. Y ahora decime cuántas veces me escuchaste a mí, pero escucharme de verdad, sin el celular en tus manos, con un brillito de preocupación en tus ojos, haciéndome preguntas en el medio. ¿Ya pensaste? Y sí, ninguna.
Decime cuántas veces estuve tirada en mi cama llorando y apareciste vos para contenerme. Claro, no podés decirme porque nunca estuviste.
No sé si hoy, mañana o en un mes, pero cuanto más temprano pueda largarte esto que siento, mucho mejor. Cada vez que me hablás para pedirme algo, quiero que mis manos tomen valor y empiecen a escribir lo que me pasa. Pero no, freno mis impulsos por el bien de nosotras dos y también por el bien del grupo. Debería pensar más en mí y no tanto en el resto, ¿no? A veces está bien ser egoísta. ¡Y no me sale! Una vocecita muy en el fondo me dice que no lo haga, que no es el momento, y por algo debe ser.
Así que acá estoy, esperando que te des cuenta que tenés que abrir tus ojos y ver qué le pasa a tu alrededor. Esperando que te des cuenta que no todo gira en torno tuyo. Esperando que te des cuenta que a veces la gente da mil consejos pero no sabe qué hacer con su propia vida. 
Así que acá sigo, ayudándote sin un "gracias" a cambio.

-Luli.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Todo llega.

Casi siempre nos pasa que estamos hartas de esperar algo que pareciera que jamás va a llegar, estamos constantemente pensando en eso, en cuando será el día que por fin se nos dé eso que tanto queremos, sea lo que sea.. Pero en la mayoría de los casos lo asociamos con el amor, queremos que justamente nos llegue ese amor ideal, ese que tanto soñamos, ese que tanto anhelamos. Porque estamos cansadas de amores baratos, de amores no correspondidos, de amores pasajeros.. Vemos como a muchas les llega el amor y nosotras todavía no podemos sacarnos de la cabeza a ese flaco que nos re boludeó. Pensamos: ¿Cuándo llegará esa persona que me haga olvidar de todo? ¿Cuándo va a aparecer ese alguien que me haga sentir linda, querida, amada? Y miles de preguntas más. Pero mientras más lo pensemos, menos va a llegar, es así. Las cosas llegan cuando menos las esperas, y pareciera una frase hecha sí, pero es que realmente es así. Hay que empezar a disfrutar más nuestro presente y no pensar tanto en lo que vendrá, que de eso se va a encargar el destino. Porque cuando no esperas nada, llega todo
-Sofi.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Comentarios negativos.

Lamentablemente vivimos en una sociedad donde todos se creen dueños de la vida de todos, se meten en la vida de las demás personas, critican, sin siquiera saber qué es lo que le pasa a la otra persona.. Y a esa gente le digo: ¿Qué ganás vos criticando a la otra persona sabiendo que lo único que podés hacer es que se sienta mal? ¿Para qué lo haces? ¿Por qué te metés en algo que no te corresponde? ¿No te das cuenta que quedás como un ridículo al hacer ese tipo de cosas?
No te hacen mejor persona, al contrario, demuestran claramente la vida tan vacía que debes llegar a tener como para meterte en vidas ajenas. Yo creo que tienen que tener al menos un poquito de consideración por el otro, porque si VOS fueras esa persona que tanto critican y tanto juzgan no la pasarías bien, ¿Para qué haces algo que no te gustaría que te hagan? Y no lo digo como una frase hecha, es que realmente es así, antes de hacer algo pónganse en el cuerpo y la mente de la otra persona.
Todos tenemos el privilegio de hacer lo que queramos con nuestras vidas, entonces.. ¿Qué necesidad tenes de ir y meterte en la vida de los demás sin que nadie te llame?
En fin, esa clase de personas me dan pena, porque al tener un autoestima tan pero tan baja lo único que los hace sentir bien es la infelicidad del otro, porque justamente ellos son unos infelices. No dejes que ellos logren su objetivo, los comentarios negativos te tienen que resbalar, tomártelos como de quién viene. Así que viví, reí, amá, disfrutá y por sobre todas las cosas hacé lo que tengas ganas de hacer, que no te importe lo que piense o diga el resto. No dejes que las opiniones de los demás te consuman. Así de simple.

-Sofi.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Lo extraño.

Extraño sus cálidos abrazos, extraño escuchar su corazón acelerarse, extraño la forma en que me miraba, extraño sus besos, extraño que me dijera al oído cosas lindas, extraño que me diera besos en la frente, extraño pasar horas hablando de cualquier cosa sin aburrirnos, extraño sus palabras que me hacían sentir amada, extraño sus bromas, extraño sus intentos de morderme los labios, extraño que me haga enojar apropósito, extraños las estupideces que hacíamos juntos, extraño el tono de su voz, su olor, extraño sentir como el mundo dejaba de existir cuando me tomaba de la mano, extraño esos nervios previos a verlo, extraño las sonrisas que me sacaba en segundos, extraño sentir como mis labios se deslizaban delicadamente encima de los suyos, extraño su sonrisa, extraño cuando me decía que era la más linda de todas, extraño que me tratara de enamorar; aunque ya lo estuviera. Lo extraño, lo extraño a él. Lo extraño y mucho.  

-Sofi.

martes, 10 de noviembre de 2015

Conocerme.

Cuando recién me conocen, me tildan como una chica tímida, callada y quizás un poco antipática, pero la realidad es que soy completamente distinta a lo que demuestro en la primera impresión. 
Se podría decir que tengo dos facetas; una, que es cuando estoy con personas que no tengo confianza, y la otra cuando estoy con personas con las cuales me siento cómoda, reconozco que conocerme no es un trabajo fácil, requiere tiempo, no soy de contarle mis cosas a cualquiera ni mucho menos.. Pero la gente de hoy en día prefiere ni gastarse en conocerte realmente y optan por quedarse con esa primera imágen, la cual es completamente errónea.
Cuando estoy con personas de confianza soy una chica súper alegre, divertida, que se la pasa hablando, haciendo bromas y que casi nunca la vas a ver mal, y si lo está prefiere guardárselo para ella misma y hacer como si nada. 
Soy muy sensible pero ese lado no se lo muestro a cualquiera, quizás lo hago inconscientemente para que no se aprovechen de eso y me lastimen.. Así que si te muestro esa parte que tanto oculto de mí, tenés que saber que te ganaste toda mi confianza. 
Yo creo que es lindo ser así, porque salís de lo básico y predecible, irradias todo un misterio que le genera curiosidad e intriga al otro, porque nunca sabe con qué le vas a salir. 
En fin, estaría bueno que la gente ocupe tan sólo un poco de su tiempo en conocer bien al otro, porque se pueden llevar sorpresas muy gratas, no me parece bien que juzguen sin conocer, y etiqueten a alguien de algo que no es.
Demás está decir que si te muestro mi 'faceta oculta', tenés que saber que te considero una persona muy importante en mi vida, porque como dije, no cualquiera se gana mi confianza y cariño.

-Sofi.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Seremos.

Es muy raro lo que siento por vos. No estoy enganchada (al menos por ahora), me gustás y, aunque vengan otros, serías mi primera opción. Porque con vos es diferente, único, de novela: tan nosotros.
Ahora, actualmente, no podemos estar juntos. Bah, no nos esforzamos por estarlo, porque si queremos, podemos (caso aparte). En fin. En menos de cuatro meses tal vez te vayas a estudiar y sería bastante en vano intentarlo para que terminemos sufriendo, ¿no? A pesar de esto, yo no dudo de que sí quiero estar a tu lado. Siento una conexión tan especial entre nosotros que algo me dice que siga remándola porque tarde o temprano, en el 2015 o en el 2020, vamos a terminar juntos. ¡Y qué lindo pensarlo de esta forma!
Si bien mis presentimientos e intuiciones femeninas nunca me fallaron, puedo estar soñando demasiado, obvio. Pero siento esto tan real, tan "de otro mundo", que me ilusiona... al menos un poco. Suena raro que, con quince años, piense y crea así, pero nos tengo fe.
No sé si seremos mañana, si seremos el próximo año o si seremos ya de adultos. No obstante, muy dentro mío siento que nuestra historia va a ser. Tu mirada me dice "cada vez falta menos, esperémosnos", y confío en ella, y sigo su consejo.
Seamos un día, seamos toda nuestra vida, seamos un breve amor eterno, pero si somos pronto, mejor.

-Luli.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Soltar.

Muchas veces nos encontramos en momentos donde tenemos que elegir si dejar ir, o seguir intentando.. Y entonces se arma una guerra inmensa en nuestra mente, porque no sabemos qué hacer, no sabemos qué decisión tomar. No es nada fácil, queremos soltar pero a la vez no. Porque.. cómo hacemos para dejar ir a algo que además de hacernos tan mal, también nos hace tanto bien? Nos encontramos contra la espada y la pared, pero en esos momentos hay que poner las cosas en una balanza y sacar conclusiones, pensar si nos hace más mal que bien o viceversa, equilibrado nunca va a estar, siempre algo pesa más que lo otro. Por ende si eso que tanto nos cuesta dejar nos provoca más tristeza y nos trae más problemas que felicidad es momento de soltar, aun que duela, porque de nada sirve retener algo que nos hace tan mal a nosotras mismas, si lo hiciéramos seríamos unas masoquistas y esa no es la idea. Siempre hay que dejar ir lo que nos hace daño porque no podemos persistir en el dolor, eso hace que no podamos avanzar. Así que ponete firme y hacelo, porque te aseguro que la caída va a ser mucho menos dolorosa que mantenerte aferrada a lo que NO es.  
-Sofi.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Piezas de dos rompecabezas diferentes.

¿Tan difícil iba a ser todo esto?
Vos sos el típico pendejo popular que tiene a todas atrás, que sale de joda todos los fines de semana, que no importa si está de novio pero a otra se tiene que comer, que no hace falta hablarle para darse cuenta que NO vale la pena estar embobada por alguien así... ¿y qué? Si yo no elegí enamorar de vos. Simplemente pasó, casi sin notarlo, y creo que eso es lo que más me dolió; hacerme la superada con el gran "no me voy a enganchar", creer que ibas a dejarla a ella por mí, pensar que algo de todo lo que me decías era cierto... ¡Eso dolió! Fingir que lo tenía todo controlado cuando, en el fondo, sabía que no era cierto. Antes que quedar como la boluda que se enamoró del flaco al que todo le chupa un huevo, preferí engañarme a mí misma aunque la verdad era sabida desde hacía rato.
Vos, mi amor, tan asá y yo tan así. Somos piezas de dos rompecabezas diferentes: totalmente imposibles de encajar.
Y me la banco, eh. Porque sé (y sobre todo aprendí) que todo vuelve, que hoy vos jugás conmigo y mañana podés ser el que escriba esto.
Te idealicé lo suficiente como para soportar cosas imbancables, y sin embargo todavía te quiero; porque un amor como el nuestro, o mejor dicho como el mío hacia vos, no se olvida. Y aunque muchas pasen por tus labios, por tus manos, por tu cama... estoy totalmente segura de que fui quien marcó la diferencia.

-Luli.

martes, 3 de noviembre de 2015

Vacía.

Sentirse vacía es sin dudas uno de los peores sentimientos que existen. ¿A qué voy con esto? Cuando te sentís sola, cuando nadie logra entender lo que te pasa, ni tampoco hacen un esfuerzo por comprenderte, cuando nadie es capaz de preguntarte qué es lo que pasa, cuando nadie se interesa realmente en tus problemas, cuando no tenés un hombro donde llorar, cuando sentís que no encajas en ninguna parte, cuando no le encontrás demasiado sentido a nada, cuando sentís que al pasar los días todo sigue igual que siempre, que nada cambia..
Eso, sin dudas, genera un vacío enorme. Lo más feo es tener que convivir con eso y fingir que todo está bien, que no pasa nada.. Es como que estás, pero a la vez no estás, porque tu alma siente una carencia de mil cosas.
Silenciosamente pedís a gritos que aparezca alguien que te salve, alguien que pueda llenar ese vacío enorme que sentís dentro.. Alguien que te saque de la rutina y rompa todos tus esquemas, alguien que te saque de tu infierno, tan simple como eso. 
-Sofi.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Vivir.

Cuando canto, me siento viva.
Cuando lloro, me siento viva.
Cuando bailo, me siento viva.
Cuando me río hasta llorar, me siento viva.
Cuando estoy con la gente que quiero, me siento viva.
Cuando beso a la persona que amo, me siento viva.
Cuando digo "te quiero", me siento viva.
Cuando recibo un mensaje de esa persona, me siento viva.
Cuando escucho el sonido de las gotas de la lluvia, me siento viva.
Cuando leo mi libro preferido, me siento viva.
Cuando mis primos más chicos me llenan de abrazos, me siento viva.
Cuando hago lo que amo, me siento viva.
Cuando escucho una canción que me pone la piel de gallina, me siento viva.
Cuando me visto linda sola y exclusivamente para mí, me siento viva.
Cuando me arriesgo, me siento viva.
Cuando sé reírme de mí misma, me siento viva.
Y pensar que todavía hay personas que dicen que no vale la pena estar vivo. Deben estar buscando la felicidad en lugares demasiado complejos, porque la felicidad real y valiosa la tenemos todos los días en las pequeñas cosas...
Abran los ojos y redescubran. Redescúbranse.

-Luli.

jueves, 29 de octubre de 2015

Ilusa.

¿Cómo pude llegar a pensar que algún día iba a estar con vos? Si me ignorás completamente, ni me mirás.
Estás enganchado con otra, le dedicás tweets a ella... Qué ilusa fui.
Siempre tenía la esperanza de que algún día íbamos a estar juntos, de que en el fondo yo a vos te gustaba un poco, pero no es así.
Yo para vos soy una más, no te gusto, ¡no te importo! Y juro que duele tanto ver eso, ver como vos para mí sos todo y yo para vos no soy nada.
Vivo pendiente de vos, vivo pensando en vos, haciéndome la cabeza todo el tiempo, llorando noches enteras mientras que vos vivís pendiente de esa mina, ¿Y sabés cómo me duele ver eso? Porque yo por vos doy hasta lo que no tengo.
Me encantaría poder estar con vos y hacerte feliz, porque sos lo que más me importa, lo que más quiero ¿sabés? Pero no te intereso en lo más mínimo..
Juro que trato de olvidarte, de pensar en tus ''defectos'' aunque para mí no lo son, pero siempre de una u otra manera aparecés en mi mente, es algo más fuerte que yo.
Sos tan lindo, tan... perfecto, me gusta todo de vos. No te cambiaría nada. Te veo y me quedo paralizada, no puedo dejar de mirarte. Amo el tono de tu voz, tu sonrisa, tus ojos, tu mirada, tu histeria, tus locuras, tu manera de caminar, tus gestos, ¡todo de vos me vuelve loca! Me encantaría abrazarte, besarte, sentirte, y decirte todo lo que siento, lo que me provocás, pero no puedo. Sos eso que tanto quiero pero no tengo.

-Sofi.

lunes, 26 de octubre de 2015

Hechos de amor.

Yo, por ser una persona bastante fría, cuando demuestro amor, la gente se sorprende. Pero no de una mala forma, al contrario: es una sorpresa grata, que da gusto recibir.
No me podés pedir que todos los días te de un abrazo o que me ponga en versión tierna porque no me sale, aunque me esfuerce. Aunque sí creo que todos los días puedo demostrarte cariño con otros hechos de amor.
Que te dedique una sonrisa sincera, es un hecho de amor.
Que te mande un mensaje con alguna "excusa" para hablar, es un hecho de amor.
Que te escuche cuando lo necesitás, es un hecho de amor.
Que te haga reír (y si es a carcajadas, mejor) es un hecho de amor.
Que te dedique una canción, es un hecho de amor.
Que te mire con dulzura, es un hecho de amor.
Que te transmita confianza, es un hecho de amor.
Que indirectamente te diga "te quiero" (porque de forma directa me cuesta bastante), es un hecho de amor.
Ya el tenerte en mi vida, el no permitir que te vayas, el seguir remando nuestra relación es un gran y verdadero hecho de amor.
Y si me conocés... sabés que te adoro, que te valoro, que me importás mucho muchísimo. Lo demuestro a mi manera, con mi frialdad que tanto me identifica.

-Luli.

martes, 20 de octubre de 2015

Te quiero y no sabés cuánto.

Te quiero para mirar películas de terror y acurrucarme en tu pecho así me cuidás de los demonios de ficción. Te quiero para cocinar cosas juntos (y si son dulces, mucho mejor. Especialmente esa que tenemos pendiente). Te quiero para despertarme con un "buenos días" que me alegre la mañana y con un "buenas noches" que me haga terminarla aún mejor. Te quiero para bailar agarrados de la mano y, también, para cantar un buen rock juntos (nosotros ya sabemos cuál). Te quiero para que vengas a mi casa como si fuera tuya. Te quiero para sacarnos miles de fotos, en todos los estados de ánimos posibles. Te quiero para que, con un abrazo, juntes todas mis tristezas. Te quiero para salir a caminar por una plaza a mirar el sol y, de noche, a mirar las estrellas. Te quiero para conversar profundamente, para hablar de cosas que nunca hablé con alguien.
Te quiero para tantas, incontables cosas, que se me hace difícil seguir. Pero, principalmente, te quiero para aprender. Te quiero para aprender a confiar, te quiero para aprender a ser yo misma sin ningún tipo de miedo, sabiendo que no me juzgarías. Te quiero para aprender a querer.
Y si no llegamos a cumplir todo esto (y más), voy a estar feliz igual... porque sé que lo intentamos, porque sé que lo sabés y porque sé que te quiero. A mi manera, como puedo, como me sale, pero queriéndote en fin.

-Luli.

sábado, 17 de octubre de 2015

¿Qué nos pasó?

Sí, esa es la pregunta.. ¿Qué fue lo que nos pasó? o mejor dicho: ¿Qué fue lo que te pasó? Pasamos de estar sumamente bien a que de un día para otro te alejes completamente de mí, me dejaste la cabeza llena de preguntas que aún todavía no logro descifrar.. ¿Te cansaste de mí? ¿Encontraste a alguien mejor? ¿Te aburriste de lo nuestro? ¿Te diste cuenta que te seguían pasando cosas con ella? entre tantas otras que cada día siguen dando vueltas en mi cabeza. 
¿Dónde quedaron todas las palabras y promesas que me hacías? ¿Dónde quedó el ''siempre juntos'', ''sin vos no soy nada'', ''no quiero perderte nunca''? ¿Dónde? Es tan feo tener tantas preguntas y tan pocas respuestas, me dejaste llena de incógnitas. 
Siento una mezcla de bronca, tristeza y decepción, nunca creí que todo iba a terminar así, y mucho menos de esa manera, sin dar ninguna explicación.. Porque nos dijimos muchas veces adiós, pero siempre lo volvíamos a intentar, así que despedirnos significaba reinventar un nuevo encuentro, pero esta vez parece que no fue así, esta vez fue definitivo.
Dejaste una huella muy grande en mí, esté con quién esté siempre te voy a recordar.. Y ojalá algún día volvamos a coincidir, sólo eso.  
-Sofi.

domingo, 4 de octubre de 2015

Miradas.

La mirada es el reflejo del alma, por sí solas expresan absolutamente todo lo que callamos, lo que sentimos, lo que no nos animamos a decir, la mirada nos delata. 
Podemos decir que estamos bien, que no nos pasa nada, pero si alguien nos mira fijamente a los ojos se dará cuenta que mentimos, que tenemos una mirada perdida, una mirada triste, una mirada vacía. Incluso cuando nos gusta alguien la mirada lo dice todo, esa manera en la cuál miramos a esa persona es única, no hacen falta palabras, no podemos mirar a otra persona de la misma manera que miramos a ESA persona, es algo inevitable, algo que no podemos manejar. Con sólo un intercambio de miradas nos damos cuenta de lo que esa persona siente por nosotros.
También están esas miradas telepáticas, esas miradas con las cuáles no es necesario hablar porque ya nos damos cuenta qué es lo que piensa, le pasa o siente esa persona. 
Por algo está la famosa frase: ''una mirada dice más que mil palabras'', porque realmente es así.
Justamente por eso pienso que hay que mirarse más a los ojos, prestarle más atención a ellos, porque la mirada grita lo que el corazón calla. 




-Sofi.

jueves, 1 de octubre de 2015

Superación fallida.

A todas nos ha pasado que la persona que nos gustaba o de la cuál estábamos enamoradas hizo o dijo algo que nos cayó súper mal y ahí es cuando ocurre toda una revolución por nuestra cabeza e intentamos hacer todo lo posible para tratar de no sentir más nada por ese alguien. Entonces... Qué hacemos? Lo eliminamos de todo tipo de red social, tratamos de evitar los lugares dónde sabemos que él concurre, nos ponemos a pensar en todo lo malo que hizo, lo hijo de puta que es y le juramos y garantizamos a nuestras amigas que sí, que lo estamos 'superando', y lo vamos a olvidar completamente.. Obviamente ellas no nos creen y a nosotras nos da más bronca, por supuesto.
¿Pero después qué pasa? Al pasar unos días y cuando nuestro enojo o tristeza disminuye un poco nos encontramos escuchando una canción y sin darnos cuenta estábamos pensando en él, parás el reproductor enseguida y agarras la notebook para distraer tus pensamientos hacia él, después de estar un tiempo ahí otra vez él aparece en tu cabeza y obviamente te morís de ganas de stalkearlo, saber qué hizo en estos días, qué está haciendo ahora y demás.. Sabes que NO lo tenes que hacer pero la tentación te gana, entonces te consolas diciendo: 'sólo lo voy a stalkear un segundo y nada más, no pasa nada', al ingresar a su cuenta de twitter te pones a leer absolutamente todo lo que no habías leído, entrás a las cuentas de las chicas con las cuáles se estuvo hablando y obviamente las stalkeas terriblemente. Pensamientos como: '¿Y esta putita quién es? '¿Y esta idiota por qué le comenta todo?' surgen en tu cabeza, y casi sin darte cuenta terminaste en el twitter de la mejor amiga de la amiga de una de las chicas con las cuáles él se hablaba, en ese instante cerrás todo, el sentimiento de ira y tristeza se apodera otra vez de tu cuerpo. ¿Entonces qué haces? Decídis llamar a una de tus amigas y decirle de ir a dar una vuelta, como para despejarte y no estar pensando en él.. Al ir caminando y charlando miras hacia un costado y ves un cartel con SU nombre, en tu cabeza decís 'no puede ser' y haces de cuenta que no viste nada, seguís caminando y unas cuadras más adelante ves a un amigo de él, nuevamente haces de cuenta que no pasó nada y seguís tu rumbo, en un momento a tu amiga no se le ocurre mejor idea que preguntarte por él, y ahí es el momento donde colapsas, 'no quiero ni que me lo nombres' le decís, y en tu cabeza no podes creer como mágicamente cosas relacionadas a él aparecen en todos lados, sentís que el universo una vez más está conspirando en tu contra, porque vos haces todo lo posible para superarlo pero no, algo siempre tiene que pasar. Ya de mal humor le decís a tu amiga que querés volverte a tu casa, que estás cansada, así que deciden volver, por suerte lograste dejar de pensar en él al menos por un rato, venís hablando muy entretenidamente con tu amiga de cualquier cosa y en ese preciso momento al mirar hacia delante tu corazón empieza a latir más rápido de lo normal, crees que ese chico que viste es ÉL y te querés morir, pero no, te diste cuenta que no era(por suerte), seguís hablando con tu amiga y en el momento menos pensado te lo cruzas, SÍ, a ÉL. Al verlo te pones híper nerviosa, y sentís como tu mundo se va paralizando poco a poco cuando cruzan miradas, obviamente le quitas la mirada y te das cuenta que estás sonriendo, tu amiga comienza a reírse de tu mala suerte y ahí llega el momento en el cuál le decís a ella: '¿Sabes qué? No, no lo superé un carajo' en el fondo lo sabías, sólo que en todo este tiempo estabas tratando de convencerte a vos misma que sí. 
Los sentimientos no se pueden controlar ni mucho menos forzar, es nuestro corazón el que manda, no nosotros. 


-Sofi.

domingo, 27 de septiembre de 2015

No buscar para encontrar.

Porque todos necesitamos a alguien que nos haga sentir que mañana es más que un día cualquiera. Porque todos necesitamos a alguien que nos haga volar estando en la tierra. Porque todos necesitamos a alguien en quien pensar antes de irnos a dormir e incluso para desvelarnos.
Ese "alguien" tarda en llegar y a veces hasta pensamos que nunca va a aparecer. Pero, creéme que llega, de verdad que sí. Yo pienso firmemente en que no hay nadie en este planeta que no tenga a su otra mitad en cualquier lugar del mundo. Tal vez todavía no la conocemos, tal vez cuesta alcanzarla, tal vez la búsqueda sea larga... y ese es el punto: no buscarla, porque realmente llega cuando ya no existen las esperanzas. Por eso, cuando aparece, no hay que soltarla; hay que cuidarla y sostenerla fuerte, aferrarse lo más que podamos. Probablemente el destino lo haya querido así y no hay nada que hacer contra él. Y de eso se trata: de luchar para que dos destinos se unan. Se trata de que sólo dos sean los protagonistas de la historia, y de que si la historia no puede ser escrita en cierto momento, la dejen en blanco para un futuro. Pero nunca incompleta. Las historias que no terminan, nunca son buenas.
-Luli.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Nada es para siempre.

Sí, así es, nada es para siempre, duele, no? Pero lamentablemente es así.
Y cuando digo ''nada'' me refiero a todo, es decir, todo cambia, aunque no queramos las cosas se terminan y cuando menos lo esperamos. Tenes ganas de hacer algo? Hacelo. Tenes ganas de decirle algo a alguien? Decíselo. Porque después va a ser tarde, porque como digo, todo cambia.. 
Duele pensar que las parejas, amigos o la relación que tengamos con determinadas personas en algún momento se van a terminar.. A muchos de nosotros, a casi todos diría yo, nos pasó de qué de un día para otro te conviertas en un completo desconocido para alguien, ya sea por una pelea o por lo que fuere, y en ese momento nos quedamos frustrados y pensamos: '¿Por qué razón tuvo que terminar todo?' y no encontramos la respuesta, hasta incluso nos enojamos con la vida, pensamos que es ilógico que nos cruce con determinadas personas, entablemos una relación tan linda con ellas y luego se termine como si nada. Pero creo que de eso se trata, cada persona que pasa por nuestra vida nos marca algo, nos deja una enseñanza, por más fugaz que haya sido esa persona algo nos dejó. Yo no creo en las casualidades, no conocemos a las personas por accidente, están destinadas a cruzarse en nuestro camino por alguna razón. Por eso cuando la vida te cruce con alguien, sea quién sea, disfrútala, viví los momentos que más puedas con ella, tené miles de aventuras, porque en algún momento, vaya uno a saber cuando, eso se va a esfumar. 
Si estás pasando por un mal momento, no te desesperes, paciencia! Porque tampoco va a ser para siempre, en esta vida nada dura una eternidad. 
-Sofi.

viernes, 11 de septiembre de 2015

¿Destinados a ser?

Anoche se me dio por extrañar(te). Extrañarte a vos, extrañar tus besos, extrañar tus abrazos, extrañar mis desvelos por vos, extrañar tus mensajes, extrañar nuestros encuentros, extrañar lo que teníamos. Después de mucho tiempo, volví a pensarte, porque nunca hace mal recordarte un rato.
Sos como un tatuaje en mi mente, por más años que pasen... vas a seguir estando presente. Sos imborrable.
Me hubiese gustado darte un último mimo, un último apretón, una última caricia. Me hubiese gustado no haberme entregado tanto. Me hubiese gustado que estemos destinados a ser. Me hubiese gustado que nos encontremos a tiempo, porque nos quisimos y de eso no tengo dudas, sólo que en momentos diferentes.
Admito que duele cruzarnos y parecer dos desconocidos; nos sonreímos por cortesía pero, antes, esas sonrisas eran la razón de mi alegría. Poco a poco empezamos a alejarnos y creo que si fue así, hubo una razón (escondida por el momento). También creo que si la vida nos cruzó una vez, puede cruzarnos dos. Pero, ¿quién sabe? Quizá en un futuro seamos uno.

-Luli.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Recuerdos.

Todos tenemos recuerdos, siempre recordamos, todo el tiempo, sin darnos cuenta, cuando caminamos, cuando estamos escuchando música, hagamos lo que hagamos siempre están ahí, son fotografías mentales. La memoria es una caja llena de recuerdos, algunos más pequeños e indiferentes y otros tan fuertes e imborrables, siempre están ahí, torturándonos, como un fantasma que siempre aparece.. algunos feos y otros tan lindos que cada vez que pensamos en ellos es inevitable sonreír o que se nos llenen los ojos de lágrimas, y por qué pasa eso si se supone que son recuerdos lindos? Porque sabemos que eso que vivimos jamás va a volver, esa sensación tan única que sentimos en ese momento jamás la vamos a volver a repetir, sólo va a quedar en nuestra cabeza el resto de nuestros días y nada más.. Justamente por eso nos da tristeza recordarlos, porque la nostalgia que nos agarra es terrible y darnos cuenta que jamás vamos a volver a vivir eso de nuevo es aún más feo. Incluso nos hubiéramos imaginado que determinada situación iba a marcar un antes y un después en nuestras vidas? En el momento en el cual estábamos viviendo esos momentos eramos conscientes de que después se iban a transformar en un recuerdo tan imborrable? Seguramente no.. 
Muchas veces nos aferramos a ellos, estamos repitiendo constantemente esa situación una y otra vez en nuestra cabeza, y aunque sepamos que nos hace mal la seguimos recordando.. Porque cuando uno sacude el cajón de los recuerdos son ellos los que terminan sacudiéndolo a uno, por eso hay que disfrutar las cosas buenas que nos pasan al máximo, vivirlas como si fuera nuestro último día de vida, porque eso que estamos viviendo no lo vamos a volver a vivir nunca más y en un futuro vamos a desear volver a ESE momento. Pero a no vivir del pasado, disfruta el hoy sin pensar tanto, porque lo que pasó, pasó y algo nos dejó.  

-Sofi.

domingo, 30 de agosto de 2015

Decepción.

Me acuerdo perfectamente de esa noche en la cual te conocí, esa noche en la cual me sentía tan sola y estaba pasando por mis peores momentos, parecía que habías caído del cielo, pero JAMÁS hubiera creído que te ibas a volver tan importante e incondicional para mí. Primero te tome como ''algo más'', como alguien sólo para pasar el tiempo, aparte sabía que seguías enganchado con tu ex así que eso hacía que yo no te tome muy en serio, pero después la cosa se empezó a complicar, empezamos a hablar todas las madrugadas por whatsapp, ya era una costumbre, horas y horas hablando sin aburrirnos, y poco a poco me fui dando cuenta de que yo me estaba enganchando más de lo que debía.. y tenía miedo, mucho miedo, porque yo no quería engancharme, no quería sufrir otra vez por nadie, y mucho menos sabiendo que vos seguías enganchando con ella, así que lo deje pasar, traté de convencerme a mi misma de que no me pasaba nada fuerte con vos, pero era imposible, me daba cuenta que estaba pendiente del celular las 24 horas del día, y cuando veía que me mandabas un mensaje y me decías de vernos saltaba de la emoción, poco a poco me di cuenta que a vos también te pasaba algo conmigo, porque me dabas más importancia, te preocupabas por mí, me entendías, me consolabas, y me decías cosas hermosas.. Entonces me puse muy feliz, porque sabía que esto que me pasaba era mutuo, que nos pasaba a los dos, y qué lindo era! Nunca fuimos novios pero hace de cuenta que lo éramos, nos celábamos todo el tiempo y estábamos sumamente enganchados, siempre pendiente de nosotros, pero obviamente como en toda relación no todo es perfecto.. empezamos a discutir, primero eran discusiones breves y una vez cada tanto, pero después comenzábamos a discutir más y más y las peleas duraban más, pero siempre siempre volvíamos, nos reconciliábamos y era tan lindo, volver a verte después de tanto extrañarte era hermoso. Pero no todo quedó ahí, al pasar el tiempo los celos de ambos comenzaron a aumentar, por ende nos peleábamos por cualquier cosa y ya hacíamos una película de algo que quizás no era nada, yo sumamente histérica y vos sumamente soberbio, pésima combinación, no? Nunca asumías tus errores, siempre me echabas la culpa a mí de todo, que era yo la que veía fantasmas cuando en realidad no era así, fuimos y volvimos muchísimas veces, muchísimas.. Hasta que llegó el día menos pensado.. un día hablando por whatsapp me dijiste que habías hablado con ella(su ex) y que te había sacado una sonrisa, en ese momento, al leer que él mencionaba su nombre sentí como mi corazón se partió en mil pedazos, una mezcla entre bronca y tristeza invadió mi cuerpo, te dije de todo, incluso te bloquee, me la pase llorando, no podía entenderlo, si él me había jurado que no se hablaba más con ella, cómo podía ser? Cuando al fin logre digerirlo después de unos cuantos días decidí hablarte, entre lágrimas te escribí que lo nuestro no daba para más, que me hacías muy mal y que quería cortar todo de raíz, obviamente te enojaste pero lo entendiste y quedó ahí.. Creí que ibas a volver a hablarme, que me ibas a venir a decir lo mucho que me extrañabas y necesitabas como solías hacerlo antes cuando peleábamos, pero nada de eso pasó. Pasaban los días y no recibía ni un mensaje tuyo, entonces me di cuenta que ya no te importaba más, que te daba igual hablar o no conmigo, que ya no eras el mismo de antes, y fue ahí cuando sentí una decepción inmensa. Pasaban los días y te extrañaba tanto, pero tanto.. porque vos lo eras todo para mí, todos los planes, lo que construimos por tanto tiempo se derrumbó en un segundo y ¡por tu culpa! y eso era lo que más me dolía.. Te creí distinto y me decepcionaste, ni te imaginas cuanto, reconozco que no soy perfecta pero creo haber dado lo mejor de mí y vos tiraste todo a la basura, todavía me sigo preguntando: ¿Qué nos pasó? pero bueno, supongo que todo en algún momento se termina.. así que buena suerte, de verdad, que tengas todo lo que no te supe dar.
-Sofi.



jueves, 27 de agosto de 2015

Juzgar.

Lamentablemente la sociedad de hoy en día lo único que hace es juzgar, hagas lo que hagas, digas lo que digas, te van a criticar, es más, si hasta incluso preferís quedarte callada y no decir nada también te van a señalar, y lo peor de todo es que lo hacen sin tener ni idea de quién sos, no conocen ni una cuarta parte de lo que sos, no saben por todo lo que has pasado y lo único que hacen es señalarte y señalarte y señalarte.. Pero eso no es todo, muchas veces también personas que nos conocen nos juzgan, nos presionan, y por qué lo hacen? Porque no nos entienden, no tienen idea de como nos sentimos, y por más que tratemos de explicarles mil veces como nos sentimos siguen sin entenderlo, y ahí llega la parte donde te comenzás a sentir completamente frustrada, decís: ''no puede ser que nadie me entienda'', hasta a veces no son siquiera capaces de escucharte, están completamente enceguecidos en SU manera de pensar que digas lo que les digas van a seguir sosteniendo su pensamiento. Y realmente es horrible, no sentirse comprendida por nadie te hace sentir tan sola, tan vacía.. No tienen ni idea del daño que nos pueden llegar a causar con sus palabras, a todos ellos les digo: Realmente conoces la historia que viene detrás? Tenes idea de las millones de cosas por las cuales ha pasado esa persona? Es más que evidente que la respuesta es NO, porque estoy segura que si realmente tendrían un poco de noción de lo que nos pasa creo que no lo harían, y mucho menos de esa forma tan horrible que tienen de decir las cosas, de poner etiquetas, BASTA DE ESO. Si no conoces a la persona no hables, y si la conoces y no la entendés tampoco hables, si no vas a decir nada productivo no lo hagas. Ojalá algún día se den cuenta de eso, que en vez de basarse sólo en su pensamiento deberían tratar de conocer un poco la historia de esa persona, sólo eso. 

-Sofi. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Vos, mi pasado más lindo.

Me acuerdo del día en que empezamos a hablar, y admito que sonrío al escribir esto. Eras (y sos) pura simpatía, una de esas personas de las que la gente nunca se cansa, que siempre está con una sonrisa. Y eso me enamoró.

Empezaste a gustarme cuando tenías novia, pero a mí no me importaba nada, yo te seguía hablando y hacía de todo para que te dieras cuenta de que ya no te quería como amigo, sino como algo más.

Y pasó: llegó el día que decidiste verme. Y pasó: después de hablar nos dimos nuestro primer beso. Y pasó: comenzamos a salir.

Fue el mes más lindo que pasé. Pero no todo es de color rosa, y generalmente las cosas buenas que me pasan, me duran poco y eso lo entendí más tarde: llegó el día que no quería que llegara, el día que lloré más que nunca, el día que me pregunté cincuenta veces qué había hecho mal, el día que lo nuestro había acabado, el día que empecé a obsesionarme con vos.

"Me gusta alguien más, no sé qué me pasa. ¿Podemos seguir como amigos?" y obvio, antes que no tenerte prefería que seas mi amigo. De más está decir que recién hoy entiendo la frase "si no hay amor, que no haya nada entonces".
Los meses pasaban y nosotros seguíamos manteniendo esa amistad... La verdad, la menos creíble que conocí. Miradas, sonrisas, mensajes, risas, enojos... ¿Eso era lo que quería? Sí, pero no lo que necesitaba. Yo sólo necesitaba alejarme de vos, no verte más, superarte, pero no podía, no me salía. Estaba obsesionada y quise ir más lejos, aunque eso viene después.
El 21 de septiembre más genial de mi vida. Yo estaba con mis amigas en la playa y vos con tus amigos en la ciudad, a punto de tener una presentación que te tenía muy nervioso. Antes de que llegue la hora, te deseé suerte y te dije que todo iba a salir bien, y así fue. Seguimos hablando, siempre como amigos, no habían otras intenciones; hasta que me hiciste la pregunta que tanto estaba esperando y de la que probablemente me iba a arrepentir bastante. Volvimos. Ese 21/09/13 jamás lo voy a olvidar, por más superado que estés.
Dos días después fui a tu casa por primera vez pero no como amigos, sino como salientes, chapantes... supongo. Día por medio salía de la escuela e iba a visitarte. Se había hecho rutina ir en secreto, sin que nadie sepa, sin que nadie nos vea. Creo que eso le daba adrenalina a mis tardes junto a vos, el preguntarnos "¿nos verá alguien?""¿llegarán tus viejos?" me hacía feliz, pero a la vez me destrozaba. Ya no era lo mismo que antes, lo sentía. Yo te amaba y vos me querías, ahí la diferencia. ¿Qué debía hacer? ¿Decirte todo lo que me pasaba? ¿Para qué? Si no sabíamos ni qué eramos...
Lloré cada noche después de llevar otro mes juntos, o sea, a partir de Octubre. ¿Cómo decirte "me hacés mal" si eras el mal más hermoso de mi vida? ¿Cómo dejarte ir si vos me mantenías de pie?
Y ahí, en ese mes, mi mente me empezó a atormentar con frases como "te usa""no le importás""no le gustás" y lloraba más y más. ¿Serían ciertos esos pensamientos? Creía que sí, y por eso comencé a hacer de todo para enamorarte: rímel, planchita, menos alimentos, mejor ropa, etc. Hay momentos en que el miedo se vuelve una obsesión, y mi miedo era perderte.
Poco a poco nos dejamos de hablar y sigo sin saber por qué. Empecé a conocer más a ciertas personas... Poco a poco fui sabiendo menos de vos, poco a poco me dejaste de importar, poco a poco te fui superando aunque me dolía más que nada, pero iba a ser lo mejor, aunque me costaba entenderlo.
Llegó el verano y yo estuve con otros flacos así como vos estuviste con más chicas. Ahí volvimos a hablar, pero me di cuenta que no podía seguir atrás de alguien que me buscaba cuando prácticamente se quedaba solo, que decía que me quería pero nunca lo demostraba. No podía estar enamorada de vos, ¡de vos!, que te convertiste en mi mayor y única obsesión, que hiciste que odie mi cuerpo, mi forma de ser. Por vos yo empecé a causarme rechazo, me odiaba con mi alma entera e incluso te odiaba a vos por haberme convertido en eso que era y en eso de lo que todavía no puedo despegarme del todo.
A vos, que fuiste la razón de mis sonrisas y la razón de mis lágrimas durante un año; a vos, que te amé y odié con locura; quiero decirte que, a pesar de todo, no me arrepiento de tantos meses de idas y vueltas. Gracias a vos aprendí lo que es el amor, el respeto y el cariño hacia uno mismo, la obsesión, la indecisión, la ansiedad, la adrenalina, el miedo, el insomnio.
Gracias por enseñarme a sonreír aunque me esté muriendo por dentro.


-Luli.